YOSS POR YOSS

                                    auto-definiciones de un loco feliz… y a pie

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            Lees Yoss y te imaginas que se trata del nombre de un grupo de rock alternativo, tal vez de una nueva firma de ropa deportiva, o sabe Dios qué.

Miras las fotos del sitio web y la primera hipótesis cobra fuerza: sin duda alguna, debe ser el cantante de un grupo heavy metal, en onda retro de los años 80: la melena, las muñequeras, las botas, los tatuajes, los jeans ceñidos, todos esos remaches y calaveras, la habitual parafernalia rockera. Además, medio dark, no faltaba más… y si lo que estás buscando es una página cultural, seguramente escapas a toda prisa. Porque no estás para poses rockeras de tipo duro ni de nigromante trasnochado. Aunque el rockero sea cubano, que es casi como decir un capitán de trasatlántico boliviano.

            Pero a lo mejor eres uno de esos individuos curiosos que no deja ninguna intriga sin resolver y sigues leyendo. Entonces ves que además de las fotos hay cuentos y artículos, y no letras de canciones.

Sorpresa. Resulta que el tal Yoss es un escritor, o al menos eso dice él. Te decides a leer alguno de los cuentos, dispuesto a  reírte de los balbuceos torpes y egocéntricos de alguien que mira el mundo a través de las cuerdas de su guitarra eléctrica, desde el altar de un machismo condimentado con prepotencias de fisiculturista  y aficionado a las artes marciales. Abres los files con ganas de burlarte de toda la mierda que el ego inflado de alguna gente los impulsa a meter en Internet y (quiero creer que te sucede otra vez)… sorpresa.

Aquí hay un cubano que habla de ciencia-ficción (¿te acuerdas del capitán de barco boliviano…?). Que, más aún, pretende escribir sobre la realidad de su isla sin paños tibios ni paternalismos, sin ensañamientos resentidos ni  militancias políticas de izquierda, de derecha o siquiera ambidextras. Sobre una realidad como no hay otra igual en esta curiosa época intersiglos: la de un país que dejó de ser socialista por la fuerza sin alcanzar a ser capitalista, porque no le da su real gana ni a su líder ni a su pueblo, por orden de importancia.

Te lees los cuentos, y a lo mejor, hasta alguno te gusta (sí, anda, di que sí, por favor…) aunque te parezcan un poco cínicos y contra-todas-las-banderas. Puede entonces que quieras saber más cosas de ese cubano, José Miguel Sánchez, que firma Yoss. Buscas el currículum y ves que tienen más premios que un gallo plumas en la cola, que nació en el 1969, que se graduó de Biología y vive (¿todavía? !qué temerario! ¿con esas cosas que escribe?) en Cuba.

Pero no te basta. Quieres conocer a la persona detrás del escritor con pinta de rockero, detrás del biólogo fan a la ciencia-ficción. Y entonces descubres esto, y ya lo estás leyendo…

¿Quién es Yoss, realmente?

O al menos, quién se cree Yoss que es, o quien quisiera ser, por eso de que todos somos tres personas: la real, la que creemos ser, y la que creen los demás que somos…

Yoss ama definirse como una persona feliz que lucha día a día por no dejar de serlo, sino serlo cada vez más. Yoss es alguien que quiere vivir su vida al máximo (y vivirla peligrosamente es solo parte de ese concepto) Uno que no se resigna a que queden en el mundo cosas que le interesen y que no pueda probar. Sobre todo mujeres que besar, libros que leer, amigos que hacer  y helados que tragar. Yoss es un eterno adolescente que se preocupa muy poco (sería pretencioso decir nada) de lo que piense de él la gente: si algo le gusta, lo hace. A riesgo de que lo crean  un loco, un egoísta, un autosuficiente, un bufón o todo junto, combina las aficiones y las amistades aparentemente más incompatibles entre sí, sin que le interese si son o no coherentes.

Yoss, en la superficie, es un amasijo de lugares comunes, tan tópicos que todos tratan de rascar esa estereotipada superficie para ver que hay detrás, y descubren, incrédulos, pero por suerte casi siempre a tiempo, que es uno de esos exóticos seres humanos que dice la verdad sin segundas ni terceras intenciones. Y además, piensa… aunque a veces solo después de hablar.

Yoss es un apodo, alias o nombrete que arrastra José Miguel Sánchez desde sus 11 años, gracias a la mala pronunciación de una profesora de Educación Física con el paladar hendido. El José se convirtió en Yoss, eligiendo las cuatro letras como nombre de guerra. Y Yoss descubrió que podía ser todo lo que él quisiera… y el José empezó a perder importancia, día a día.

Yoss es un lector voraz de ciencia-ficción. Y de todos los libros que entretengan enseñando algo. Yoss odia las obras repletas de pretensiones literarias culteranas que resultan ser solo balones inflados de palabras. Yoss escribe y quiere siempre contar historias, no solo ensartar vocablos y frases ingeniosas tratando de demostrar lo genial que es él aburriendo a los demás.

Yoss no significaba nada, originalmente. Y aunque Yoss es rockero y le gusta firmar poniendo las cuatro letras de su nombre de guerra, las SS nunca las ha escrito a lo rúnico, a lo KISS. Porque Yoss no es un skin head ni un estúpido profascista, aunque le interese sobremanera la historia del Tercer Reich… como le interesa la historia de todo régimen totalitario y de toda locura humana… porque la raza que olvida los errores de su historia, está condenada a repetirlos. Mejor conocer bien las huellas del monstruo para atajarlo a tiempo si intenta regresar.

Yoss adora la espeleología y las cuevas y viajar con un puñado de amigos, mochila al hombro, cuchillo y cantimplora al cinto, a través de selvas y montañas. Le gustan las fiestas locas donde la mitad de la gente no sabe quién es la otra mitad y nadie imagina lo que puede pasar ni con quién, pero todos están para gozarla bien y no humillar ni despreciar a los demás.

YOSS puede ser un acróstico anti-hipocresía. Yo Os Seré Sincero. Aunque también podría ser un ingrediente mágico: Yerba Oscura Sin Sombra. O, Yo Omnipotente Ser Supremo, un heterónimo que no habría disgustado a Robespierre. Por supuesto, de Yahvé, el egocéntrico dios que le dijo a Moisés en la cumbre el monte: Yo soy El que Soy. Por cierto, el lema zodiacal de los ígneos Aries, como Yoss, es YO SOY… ¿Dios sería Aries?

Yoss no fuma, ni bebe (ni siquiera café) ni consume drogas de ningún tipo… incluso está tratando de dejar de beber Coca-cola como si fuese agua. Pero no por esa estoica (dicen los demás) abstinencia es un intolerante fundamentalista que en nombre de los derechos de los abstemios o los fumadores pasivos estigmatiza a todos los que no comparten su renuncia. Si sus amigos beben, él se embriaga de alegría… y cuando viaja, siempre compra botellas para celebrar con ellos su propio regreso.

Yoss adora las artes marciales y ha practicado y aún practica varias con gran entusiasmo y mediocres resultados. Pero no es un tipo agresivo, aunque su aspecto sea una mezcla a la vez divertida, impresionante y exótica de rockero-fósil-viviente- de-los-80, Rambo y Conan el Bárbaro… en versión de bolsillo. Yoss, un fanático de la forma física siempre en lucha con su pereza  y su apetito, hace diez repeticiones con 110 kilos en press de banca y tiene brazos de 15 pulgadas, mide 1.70m de altura y pesa 73  kilogramos, con un 12% de grasa corporal que sería un insulto para los serios fisiculturistas que frecuentan los gimnasios. A los que acude 5 veces por semana durante dos horas para paliar los efectos de la dieta reforzada de dulces y comida basura que lo apasiona.

Yoss adora a los gatos por encima de todos los animales. Porque no serán los seres más inteligentes del mundo, pero sí son los únicos que han logrado domesticar al hombre y ser realmente sus amigos y no sus esclavos, como los perros. Dios hizo al gato para que el hombre pudiera acariciar al tigre sin ser destrozado. Yoss solo ha tenido un gato en su vida, un siamés, Cleo… pero la lista felina puede ampliarse en cualquier momento.

Yoss es un dormilón nato que considera que levantarse de la cama antes de las 9 de la mañana debería ser anticonstitucional, y que la felicidad es un sabroso despertar al mediodía… o al menos se le parece mucho. Yoss es genéticamente incapaz de irse a dormir antes de la 1 de la mañana, y siempre está dispuesto a dormir una siestecita fuera de programa. Sobre todo en el asiento de un auto… si conduce otro.

Yoss es ateo, aunque siempre juegue intelectualmente con la idea de Dios… es que los absolutos son tan atractivos. Pero eso no significa que NIEGUE la existencia de un poder supremo, un más allá y todo eso. Simplemente, no cree en ella… por falta de pruebas que resistan un simple análisis estadístico.

Yoss es un desastre conduciendo, lo que es una manera de decir que en toda su vida habrá tenido 15 minutos un timón en sus manos. Sin embargo, le encantan las motocicletas y adora que le presten una. Sueña con tener una Harley-Davidson Knucklehead (o al menos una Yamaha Virago), pero no quiso nunca aprender a montar bicicleta y hasta se siente ridículo cuando algún amigo lo monta en la parrilla de uno de tales vehículos.

Yoss adora los comics… casi todos. Desde Milo Manara y sus supersexys damiselas hasta el tenebroso Spawn de Todd McFarlane, pasando por todo Moebius, y sin excluir a  los buenos superhéroes de la Marvel y la DC … el torturado Batman y el supercool Silver Surfer, el ultraviolento cinismo de Lobo, y, por supuesto,  los X-Men Se considera un conocedor… discreto. También le encantan los dibujos animados, sobre todo el manga futurista japonés… (entiéndase Akira, Ghost in the Shell, Evangelion, etc) y reconoce que le falta mucho por conocer de ese torrente inabarcable.

Yoss ama toda la buena música, desde la sinfónica (Bach, beetohoven ,Brahms, Wagner… !graandes!) y la étnica (preferencias por la céltica y el rai magrebí) hasta el rock. Ni que decir tiene, es un rockero impenitente, que tiene por grandes momentos de su vida su presencia en los conciertos de Metallica y Aerosmith en julio del 99 en Barcelona. Pero no toca la guitarra, apenas recuerda el texto de ninguna letra en inglés, y solo toca la armónica. Importante: su grupo favorito es MANOWAR, Los Reyes del Metal. De lo que se deduce, además, que le encanta la ropa de cuero (sin ser un sadomaso convencido) y la Edad Media, con toda la parafernalia de armaduras, caballos, espadas, castillos, hachas, duelos de honor. Y dicho sea como de paso, también lo fascinan los bucaneros del Caribe del XVII y XVIII, la epopeya de indios y cowboys (no crea que todos los cowboys fueran buenos ni todos los indios malos, ni viceversa),  el Japón feudal de shoguns, samurais, daimios y ninjas, etc…todo lo que huela de lejos a aventura, acción, combates, valor, espadas y astucia.

Yoss es un escritor profesional, porque no hace otra cosa en su vida. No pregunten cómo vive de lo que escribe… es solo porque suele vivir en Cuba, donde 100 dólares aún son una fortuna. De cualquier modo, apenas sobrevive, pero no le importa. Es feliz, porque escribe sin parar. 5 ó 6 horas cada día, lo mismo un cuento de CF que una novela de realismo, lo mismo un artículo sobre los granos y las espinillas que un reportaje periodístico. Escribe lo que él quisiera leer y nadie ha escrito, escribe para sus amigos, escribe para burlarse de los críticos y los filólogos… escribe sobre todo pensando siempre que un texto debe, ante todo, ser entretenido.

Yoss no cree conocer los profundos secretos ni las soluciones definitivas a todos los enigmas y problemas de la situación de Cuba, de la vida ni del universo… pero prueba a compartir sus preguntas con los que se arriesguen a leerlo. No cree que todo lo que escribe es bueno… pero aspira a que la inspiración para la obra genial lo sorprenda trabajando. Y ha elegido dejar atrás muchas obras apenas talentosas, pero interesantes, antes que dedicarle diez años a una sola obra maestra inolvidable y monumentalmente aburrida.

Yoss se considera un tipo culto (¿ah, sí?… quién lo diría) Sobre todo en Historia, Biología, Literatura, Cine (¿olvidé decir que era Yoss un cinéfilo total….. de casi toda clase de películas?), Armas… pero también en temas más esotéricos y abtrusos como Religiones Comparadas, Filosofía o Música. Toda su vida ha tratado de llegar a esa inalcanzable entelequia que se llama Cultura General Sólida, sabiendo siempre que mientras de más cosas pretenda saber, menos sabrá de cada una. Pero cree en la sinergia de los conocimientos, y prefiere ser un generalista medianamente informado que ser un especialista que lo sabe todo sobre nada… quizás el poder justificar de algún modo su hambre de información sobre tantos temas es una de las causas por las que eligió ser escritor… una de las últimas profesiones generalistas en estos tiempos de hiperespecialistas.

Yoss lee mediocremente en italiano y en inglés, pero sabe que sus facultades para los idiomas son muy escasas. Lo mismo que para la música, y para el baile. Su pronunciación es pésima, su oído musical, muy limitado (fuera de la armónica) , y su coordinación muscular (más allá de las artes marciales) no es la de un Nureyev ni un Barishnikov. Pero esos tres aspectos del quehacer humano para los que no está muy dotado le apasionan muchísimo, también. ¿Sueñan siempre las tortugas con la velocidad de las liebres?

Yoss sabe que no es perfecto, ni el mejor, ni siquiera excepcional (menos mal, algo de modestia) sabe que nunca (salvo directa intervención divina) va a ser rico, pero colecciona amigos, cultura y momentos felices. Trata a todos como desea que lo traten a él: sin hipocresía, con sinceridad, jovialmente, sin secretos.

Yoss cree en el amor… pero no en el amor eterno, y por las mismas razones, tambpoco en la fidelidad. Ni de él hacia ellas ni de ellas hacia él. La vida está hecha de momentos y no de compromisos. El deseo no tiene fronteras y los celos son la cara más oscura de la bestia negra de la posesión. Yoss nunca estará completamente satisfecho de una mujer, (pero hasta hoy no le atraen los hombres… quien sabe mañana qué pasará) siempre querrá más, y otras. Una antigua novia, pscóloga y psicoanalista en ciernes, lo calificó de perverso polimorfo. Yoss no se preocupa  gran cosa de la vergüenza, de la opinión ajena de que es un pervertido egocéntrico ambicioso… sabe que tiene cosas que regalar a las féminas, alegría, compañía, cultura, sinceridad, confianza, placer (detalle algo escabroso, pero sin duda interesante para alguna gente: 21 centímetros de pene en erección. ¿Lo habría escrito si fueran 12 cm? Quién sabe, creo que también) pero nunca fidelidad ni compromiso totales.

Yoss está contento de su aspecto (aunque no desdeñaría algunos cm másde estatura) y es vanidoso, como todo Aries. Que lo es,  ya estaba dicho… y para más INRI, Aries con ascendente Aries. Y Gallo en el horóscopo chino. Hijo de Shangó (por supuesto) en el culto sincrético yoruba afrocubano. Con la peor suerte del universo en los juegos de azar y para encontrarse cosas o dinero, pero afortunado en el amor.. podría decirse. Aunque las pasiones de novela y película no se hicieron para él. Demasiado escéptico, nunca ha sido capaz de olvidar que el amor es eterno… mientras dura. Yoss nunca tendrá a su lado una mujer que le parezca lo bastante bella como para no mirar a las demás. Su epitafio podría ser : Ellas eran muchas y él uno solo… pero hizo su mejor esfuerzo. Tampoco se pondrá celoso nunca porque una mujer que lo deja compartir su lecho elija también compartirlo con otros. Ningún ser humano tiene derecho a poseer a otro. Y para él, puta, más que un insulto, es un elogio para toda mujer… lo contrario de reprimida, histérica y aburrida.

Yoss es un ente extraño que no piensa nunca tener hijos porque se considera su propio hijo. Al que preocupan temas universales como la contaminación, el sexo, la guerra, la violencia, la neurosis global, el shock del futuro… pero sobre todo la intolerancia para con los diferentes.

Yoss es ligeramente miope y usa lentes de contacto, lo que no sale en las fotos. Pro nunca ha querido operarse ¿semanas sin leer? !Ni loco!

Yoss cree firmemente que toda política, todo estado y todo sistema de gobierno es injusto e imperfecto. Empezando por la anarquía total. Y como no ha encontrado ningún sistema que funcione, los critica a todos, empezando por el de Cuba, donde vive. Sin aceptar más disciplina que la propia, con mordacidad y humor, se burla de toda pompa ideológica y política, de toda disciplina de partido, de todo compromiso.

Yoss es un ente sensual, más que sexual. Pero dado que no fuma ni bebe ni se droga ni se desvive por los juegos de azar, sus tres grandes vicios son: las mujeres, las mujeres y las mujeres. Le interesa infinitamente el sexo femenino, su manera diferente (no peor ni mejor) de ver el mundo, sus códigos, las estrategias que han aprendido a adoptar las mujerees para sobrevivir en este mundo machista… no solo quiere hacer el amor con ellas, sino entenderlas. Para él, el sexo es una de las más eficaces formas de comunicación… aunque es lamentable compartir un orgasmo y luego no poder compartir una conversación. Su propósito no es usarlas, ni coleccionar orgasmos, hacerlas felices, a todas, y serlo él de paso. Cosa difícil, pero si fuera un cowboy del viejo Oeste, las muescas no carían en su révolver… más de 400.

Yoss no se considera un elegido de la buena suerte ni cree tener el monopolio del éxito (¿lo creerá en serio alguien?) Pero es feliz, viaja por el mundo siempre sin un centavo, hace feliz a amigos y amigas, regala ternura y buen humor, y escribe y lee incansablemente.

Bueno, ¿no crees que ya he hablado bastante de Yoss? ¿Quizás demasiado?

¿Es esto todo Yoss? ¿Crees que lo conoces ahora? Por supuesto que no (ni sisquiera yo lo conozco del todo). Esto no es más que el principio… y un pedacito. Pero, si quieres saber más, ahí están sus obras. No le hagas caso a lo que yo digo de él. Lee entre líneas, trata de ser penetrante de conocerlo. De paso, diviértete… y si quieres escribirle, ahí está su e-mail.

Y no te asombres si en vez de Yoss te respondo yo mismo…

Por cierto: ¿Has oído hablar de la doble personalidad?

                                                                        1 de diciembre de 2000